Artrosis: Cómo tratarla desde un enfoque holístico

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La aparición de la artrosis es cada vez más frecuente en hombres y mujeres, incluso en los jóvenes, manifestándose a menudo en personas de corta edad. La artrosis es una patología que incide en la degeneración del cartílago de las articulaciones, con la consiguiente merma de las funciones articulares, desgaste de los huesos y dolor articular. Suele afectar en general, a las articulaciones de la columna vertebral, de la cadera, de los hombros y de las rodillas. Se la considera como una enfermedad crónica y degenerativa, no existiendo desde la medicina tradicional remedio curativo para la misma.

Los síntomas físicos más comunes de la artrosis son:

  • Dolor: En los primeros estadios de la enfermedad el paciente se queja de dolor al mover la articulación. En la medida que la artrosis va avanzando el dolor se va haciendo cada vez más permanente, aunque puede aparecer la particularidad de padecer períodos de dolor y otros en los que el dolor desaparece.

  • Rigidez: La persona con artrosis siente rigidez en la articulación afectada después de haber permanecido ésta sin movimiento durante un tiempo (por la mañana al levantarse, después de haber estado sentado durante un tiempo, …)

  • Inflamación: Esta patología va ligada a un proceso inflamatorio de la membrana sinovial, que hace que la degeneración del cartílago avance con más rapidez.

  • Crujido: Cuando el cartílago está ya bastante deteriorado, aparece la sensación de roce entre los huesos, incluso un crujido doloroso cuando se realiza algún movimiento.

  • Deformación: A medida que la enfermedad va avanzando los huesos de la articulación se van desgastando y deformándose, creciendo hacia los lados.

Las articulaciones forman parte del esqueleto, aportando la unión entre los diferentes huesos y permitiendo la movilidad de todo el sistema oseo. Las articulaciones con bastante movilidad, están formadas por el cartílago articular (que cubre el extremo de cada hueso siendo como un amortiguador) y el espacio central formado por el tejido sinovial, meniscos, ligamentos…

Artrosis Tratamiento Onintza Zubizarreta Agirre

Pero, ¿cuales son las causas de la aparición de la artrosis?

Desde el punto de vista psicosomático, sabemos que psique y soma están íntimamente relacionados y que cualquier disfunción en el área psíquica afecta a nuestro cuerpo físico y viceversa. A nivel emocional, sabemos que todas las emociones y vivencias del pasado desagradables o negativas y que no hayamos integrado, siguen con nosotros hoy en día. Realmente es como si viviésemos ese pasado que se encuentra instalado en nuestro cuerpo todos los días de nuestra vida, sin ni siquiera darnos cuenta.

Durante el transcurso de nuestras vidas vamos experimentando algunas situaciones que las percibimos como cómodas, alegres, satisfactorias, y otras que nos impulsan a sentir odio, terror, miedo, abandono, tristeza, culpa o cualquier otra emoción que por resultarnos tan insoportable la reprimimos, nos cerramos, nos endurecemos para dejar de sentirla. Estas emociones que no han podido ser sentidas ni experimentadas en su plenitud, son retenidas en nuestro cuerpo y en especial en nuestras células, como si de nuestro diario emocional se tratase. Pero como las hemos reprimido, son trasladadas de inmediato a nuestro subconsciente, a esa parte que no conocemos conscientemente, pero que existe en los más profundo de nosotros mismos.

Estas emociones retenidas cohabitan nuestro cuerpo físico y al tratarse de emociones desagradables ligadas al dolor o al sufrimiento, la energía que la contiene se vuelve de alguna forma “sucia”. Se trata de una energía destructiva o degenerativa, no de una energía limpia, creadora o de amor. Así, esta energía con su emoción “negativa” retenida va degenerando zonas de nuestro cuerpo, dando lugar a la dolencia.

Para integrar las emociones y liberar la energía retenida son adecuadas múltiples terapias complementarias, como pueden ser las Flores de Bach o las Técnicas de Liberación Emocional, siendo usadas ambas con resultados realmente satisfactorios, además de ser sumamente útiles para paliar los síntomas físicos.

Desde el punto de vista de la descodificación biológica, se busca el conflicto emocional de la enfermedad, concreto y particular en cada individuo con artrosis. El objetivo es encontrar la emoción que se encuentra detrás del conflicto biológico. Se trata de investigar cuando ocurrió, qué ocurrió y cómo lo vivió la persona afectada, se trata de indagar en la historia personal para conocer la vivencia a superar mediante el programa biológico activado. Sólo dándose cuenta del dolor de esta historia personal, puede el paciente ser creador de una historia diferente en el futuro.

Después de darse uno cuenta de su dolor bien guardado, se trata de vaciarlo. Contactar con el dolor y las sensaciones corporales vinculadas y tratar de sacarlo.

En el caso de la artrosis, se trata de una desvalorización vinculada al gesto o al movimiento. Según cuales sean las articulaciones afectadas el mensaje que nos quiere transmitir la enfermedad varía:

  • Las manos: La habilidad manual en general relacionado con el trabajo que se desempeña.

  • Hombro izquierdo: Relacionado con la relación madre-hijo.

  • Hombro derecho: Relacionado con la relación de pareja.

  • Cervicales: Relacionado con la humillación, bajar la cabeza.

En cualquiera de estas formas de terapias complementarias, vaciar este dolor es fundamental.

Desde el punto de vista bioquímico, en cuanto a la composición del cartílago de las articulaciones, hoy en día se sabe que para la formación del colágeno (la proteína más abundante en los cartílagos) nuestro organismo necesita obtener de la dieta: Proteínas, magnesio y vitamina C. Es importante también una ingesta equilibrada de vitaminas del complejo B (ya que estas participan en infinidad de sistemas enzimáticos)

Todos conocemos la importancia de una dieta completa y bien equilibrada en todos sus componentes. Está claro que en el mundo occidental la alimentación con una dieta variada incluye suficientes proteínas, vitamina C y vitaminas de grupo B. ¿Pero qué pasa con el magnesio? Según las últimas investigaciones en cuanto a la dieta se refiere, el magnesio es el elemento indispensable que no llega en la dieta moderna a los mínimos requeridos por nuestro organismo, siendo su déficit la causa más frecuente de la artrosis.

Sabiendo todo esto, ¿existe alguna solución para la artrosis? Pues parece que sí. Según Ana Mª Lajusticia, química y autora de varios libros, con una dieta equilibrada con minerales, vitaminas y proteínas suficientes y la toma de 300-400 miligramos diarios como suplemento por vía oral, se nota una mejoría muy satisfactoria en unos cuatro a nueve meses, aunque la recuperación de los huesos, cartílagos y tendones dura varios años, dependiendo de la gravedad de cada caso.

Si tú o algún familiar padecéis artrosis o necesitas ayuda o alguna aclaración, no dudes en contactarme. En la consulta tratamos la artrosis y demás enfermedades desde un enfoque holístico, tratando el dolor y la inflamación con métodos naturales, a la vez que se trabaja el lado emocional del paciente.

Puedes contactarme a través de:

tlf.: 676075811

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